La cultura del vino y concretamente la botella de vino han sido y son el centro de inspiración de muchos artistas.

LA CULTURA DEL VINO

Este post quiere poner en valor la relación existente entre la pintura y la cultura del vino.

La cultura en general y la cultura del vino siempre han tenido una estrecha relación. Podemos ver esta relación tanto en el cine, en la música o como no en la literatura. En todos estos espacios vemos la química existente. La botella de vino es un elemento representativo en el arte.

En multitud de manifestaciones artísticas el vino acompaña o es el actor principal.

Si  nos centramos en la pintura, a lo largo de la historia existen gran cantidad de obras referenciadas al mundo del vino y la cultura del vino. Estas referencias del vino han sido plasmadas en diferentes épocas de nuestra historia y en  variados estilos pictóricos.

LA BOTELLA DE VINO DE JOAN MIRÓ

Nos gustaría empezar con la obra “botella de vino”. Una obra pintada en 1924 por Joan Miró. Una obra que forma parte de la cultura del vino.

Es un óleo sobre tela de 73,5cm x  63,5cm que está expuesto en Fundació Joan Miró de Barcelona.

Esta obra está enmarcada en el estilo pictórico del surrealismo en el que militó Miró a partir de instalarse en París hacia 1920 y formar parte del grupo fundacional del surrealismo. La creación del “manifiesto del surrealismo” se enmarcó dentro de la corriente vanguardista que imperaba en aquellas épocas en la capital francesa.

En esta obra Miró da rienda suelta al subconsciente, aparecen asociaciones de imágenes imposibles y una gran dosis de imaginación.

El arte nos regala momentos especiales y la botella de vino ha sido el eje donde ha girado la creación pictórica de algunos artistas muy importantes.